De regreso a casa, después de habérmela follado, apenas hablamos. Ella estaba muy dulce y cariñosa. Apoyó su cabeza en mi hombro durante todo el camino y casi se durmió.
Yo, en cambio, me mantenía bien despierto.
Por fin llegamos. Era una casa unifamiliar, con la planta baja, el primer piso y un jardín razonablemente grande rodeándola. Una casa como correspondía a un ........... ..........Continua leyendo relatos porno
Relato:
María
1317
lecturas
Nos despertamos tarde, alrededor de las once. Mejor dicho, me despertó ella. Se había puesto de cuclillas sobre mi cara, con el coño abierto sobre mi boca.
Buenos días cariñín.
Apenas abrí los ojos y tomé conciencia percibí un intenso olor a coño.
Primero limpió el recibidor para que volviera a quedar inmaculado. No permitió que quedara la más mínima huella del salvaje polvo que habíamos echado justo al llegar a casa. Abrió una ventana de par en par para que desapareciera el olor. Luego preparó la comida, lo hizo con cariño y dedicación. Yo pude ver el telediario y luego me llamó a la mesa. Volví ........... ..........Continua leyendo relatos porno
Relato:
Lienzo sagrado
680
lecturas
LIENZO SAGRADO
Hay decisiones cuya trascendencia puede extenderse para toda la vida y que, sin embargo, obedecen a arrebatos absolutamente momentáneos. Habrá que redefinir la palabra impulso ante la más mínima sospecha de que algo impulsivo, un verdadero capricho, sea en realidad algo para lo cual estuvimos destinados desde nuestro nacimiento.
Después del calentón que me pegó Marta, la tarde del sábado transcurrió tranquila. Desde el viernes por la noche era el primer rato que había podido permanecer sin sobresaltos. Era como si ella hubiera decidido que podía darme un descanso. Descanso relativo si pensamos que la historia que me contó por la tarde me había dejado con un fuerte dolor de huevos.