|
|
| |
|
|
| |
| |
|
Autor: |
Anonimo |
| |
Fecha: |
2003-11-11 |
| |
Lecturas: |
2644 |
| |
Calificacion: |
    |
| |
|
|
|
| |
Relatos
porno - Confesiones |
|
| |
|
|
| |
| Relato:
|
Mi adorable vecina |
Ana Zurita era nuestra vecina en el piso seis del edificio donde vivimos; desde siempre se mostró muy efusiva conmigo y solía hacerme bromas muy insinuantes cuando nos encontrábamos en el pasillo o en el ascensor.
Una noche de fin de año, bajamos todos a felicitar a nuestros vecinos y como era lógico, llegamos a su apartamento; saludamos a todos los presentes y cuando nos abrazamos sentí que me aprisionaba de una forma por demás sugestiva; pasaron unos días y en una oportunidad que coincidimos en el ascensor me dijo que le había gustado mucho el abrazo que nos dimos en esa ocasión...; "Cuando gustes lo podemos repetir, pero estando solos..."; "Tal vez un día te invite a tomarnos un café en mi casa y entonces nos abrazaremos a gusto..."; "No solo eso, cuando me invites te voy a hacer el amor hasta el cansancio..."; no contestó pero yo supe que así sería.
Una mañana me dirigí a mi carro y encontré un papel puesto en el vidrio del parabrisas...; "Te espero para que tomemos café juntos..."; subí en un santiamén y apenas toqué a su puerta me abrió sonriente, venía envuelta en una bata de casa muy liviana que se ceñía deliciosamente a su menudo pero bien formado cuerpo; estaba recién bañada y olía a jabón fino, aquello me excitó de inmediato. Apenas cerró la puerta la tomé por la cintura y la atraje hacia mí, ella me dejó aprisionarla pero cuando halé su cintura contra mi erección se echó hacia atrás suavemente...; "Espera un poco, solo vamos a tomar café..."; "Eso es lo que tú crees, yo te dije que cuando subiera a tomar café te iba a hacer el amor y tú estás ansiosa porque te lo haga!!"; "Vamos a dejar algo en claro David, que te haya invitado no quiere decir que acepte tu intención, así es que tomemos el café y luego te vas porque no vamos a hacer nada más..."; "Está bien, si eso es lo que quieres, de acuerdo, pero te advierto que no me voy de aquí sin intentarlo de nuevo..."; Ana guardó silencio y fue hasta la cocina a servir el café que ya estaba listo; tomamos sendas tazas y yo encendí un cigarrillo, fumé despacio y ella me ofreció mas café, lo bebimos despacio mientras hablábamos de cualquier tontería, de pronto se paró a recibirme la taza y cuando lo hizo yo la sujeté por la cintura y busqué su boca con la mía; hizo ademán de safarse pero yo la sostuve y logré apoderarme de sus labios hundiendo mi lengua entre ellos cuando me dio el mínimo espacio para hacerlo.
Se abandonó a mi beso y enseguida metí mi mano bajo la tela de la bata apresando una de sus deliciosas y firmes tetas, la amasé firmemente y estrujé su pezón delicadamente entre mis dedos; Ana respiró profundo y me rechazó...; "Suéltame!, ya te dije que no vamos a hacer nada..."; volví a besarla y levantándola en brazos la conduje hasta su dormitorio, la puse sobre la cama y ella se quedó quieta sin decir nada; lentamente me fui despojando de toda mi ropa hasta quedar solo con el calzoncillo. Fijó su mirada en el bulto que se marcaba bajo la tela y cerró sus ojos, suspiró hondo y aflojó todo su cuerpo; abrí la bata y su cuerpo apareció totalmente desnudo, me tumbé sobre ella y la besé apasionadamente mientras recorría toda su humanidad con mis manos y le frotaba mi verga erecta contra su Monte de Venus; fui bajando despacio besando todo su cuerpo hasta que llegué a su sexo y entonces ella quiso apartar mi cara de su entrepierna, yo separé sus manos con firmeza y entonces se dejó llevar por mí.
Después de deleitarme mamando aquel delicioso y suave rincón, me coloqué entre sus muslos y froté mi glande contra su clítoris, ella abrió sus ojos y miró hacia abajo...; "Me vas a destrozar con eso!!, sé delicado por favor que hace años que no tengo relaciones con nadie..."; me fui clavando en su húmeda y estrecha vagina muy despacio hasta que mi cabezota entró mas allá de sus labios íntimos, dejé que se mojara un poco mas y entonces me hundí en ella lenta pero firmemente hasta que toqué fondo y aún hice mas presión para entrar todo; Ana blanqueó los ojos y lanzó un quejido lastimero...; "Aaayyyyyyyyyy!!, me vas a matar!, pero ya no pares David, házmelo bien mi vida!!, déjame sentirte como siempre he soñado desde que te conozco mi amor!!..."; la fui embistiendo despacio hasta que sus movimientos me indicaron que estaba sintiendo bien sabroso mi penetración y entonces aumenté la fuerza y la velocidad de mis arremetidas. Ana comenzó a llorar y gemir de dolor pero al mismo tiempo se movía bajo mi cuerpo buscando mi verga cada vez que yo iba hacia delante, de pronto se tensó toda y comenzó a temblar desesperada mientras me aferraba con sus manos por la cintura y me halaba hacia ella con una fuerza impresionante; le dí con mas brío y afinqué mi verga contra su clítoris mientras entraba y salía de su vagina una y otra vez hasta que sentí que cesaron sus espasmos; su rostro estaba bañado por las lágrimas, me ofreció su boca y nos besamos hasta que nos faltó el aliento...; "Llevaba dos años esperando este momento!!..."; "Yo he esperado esto desde que te conocí!!..."; "Hazme acabar otra vez David!!, déjame sentir como destrozas mi cuquita con ese mástil que me metiste!!..."; logré hacerla acabar cuatro veces antes de inundar su vagina con mi semen; descansamos un rato y luego de fumar un cigarrillo volvimos a unirnos en un nuevo asalto feroz en el cual ella me dejó penetrarla desde atrás; me hundí en ella sujetándola fuerte por las caderas y empujé lo mas hondo posible hasta que sentí que su cuerpo se tensó por el dolor, entonces me moví con fuerza hasta que volvió a acabar presa de convulsiones y gritando desesperada...; "Me matas desgraciado!, pero no te pares!!, dame duro hasta sangre pero hazme acabar así de rico mi cielo!!, eres un macho extraordinario mi amor!!, ¿ que quieres que te haga?, solo dime y te complazco en lo que me pidas!!!..."; "Quiero que me recibas en tu boca antes de que me ofrezcas ese trasero delicioso que tienes Ana!..."; se colocó boca arriba y dejó que le cogiera las tetas hasta que estuve a punto, entonces entré en su boca y descargué largos chorros de semen en su apretada boca hasta que me sentí desfallecer de placer; Ana esperó hasta que salí de sus labios y entonces tragó todo y me ofreció su boca...; "No sé si pueda complacerte en lo otro, es que yo jamás lo he hecho de esa forma y me aterra lo que me pueda doler..."; "Hasta ahora has acabado bien rico con todo y el dolor..."; no habló mas, esperó paciente hasta que la preparé y me dejó entrar despacio en aquel reducido agujero.
Después de lograr excitarme de nuevo, comencé a besar su cuerpo bajando por su espalda muy despacio hasta que alcancé sus nalgas, entonces las separé con mis manos y hundí mi cara entre aquellas deliciosas montañas de carne, busqué su rosado agujero y después de besarlo con ternura, hundí mi lengua hasta donde me fue posible; Ana temblaba como una hoja al viento, pacientemente le fui metiendo un dedo mojado en su propia saliva hasta que pude meter la primera falange; ella se tensó un poco pero me dejó hacer; la fui dilatando mientras le indicaba que pusiera una almohada bajo su vientre; apenas quedó su hermoso trasero empinado, me coloqué sobre su espalda sentado en sus muslos, mojé bien mi glande con saliva y lentamente me hundí en su orificio hasta que su esfínter fue traspasado por mi hinchada cabeza y sus músculos se cerraron inmediatamente detrás; fue un grito desgarrador...; "Aaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyy cooooññooooooooooo oooooooooooooooooooooo!!, Noooooooooooooo!!, me vas a matar David!!, es inmenso papito!, sácamelo mi vida que no lo soporto!!, te lo ruego mi cielo!!, no soy capaz!!"; me quedé inmóvil hasta que pasó el dolor inicial y entonces le dije que entraría todo y que luego ella empezaría a sentir placer; yo sabía que le iba a doler de nuevo pero deseaba sentir que le causaba dolor.
Me moví despacio al principio y dejando caer mas saliva en mi verga, me enterré hasta lo último mientras ella crispaba sus dedos en la almohada y lloraba desesperada; salí y volví a entrar para hacerla gritar de nuevo y entonces esperé un poco; busqué su sexo con una mano y comencé a acariciar su clítoris hasta ella se relajó entonces me fui moviendo despacio hasta que pasados unos minutos, Ana comenzó a mover el culo muy levemente; la dejé que ella misma buscara el placer que comenzaba a sentir y de pronto su cuerpo empezó a moverse deliciosamente contra mi verga; levantaba las nalgas con fuerza y me pedía que le diera duro hasta que la hiciera acabar. Fue un orgasmo de antología; ella quedó casi inconciente y yo por mi parte me sentí seco y exhausto.
Después ya no hubo ocasión en la que no buscáramos estar juntos; Ana se volvió una adicta al sexo anal y cada encuentro que teníamos, era siempre aderezado con tan especial forma de penetración. Al cabo de unos meses ella se mudó porque sentía que si se quedaba viviendo allí, no iba a poder soportar el hecho de tener que compartirme con mi mujer...
|
|
|
| |
|
|
|